jävi escribió esto a la hora de la siesta:
Definitivamente la forma de comunicarse de la sociedad está cambiando; radicalmente.
Anoche salí de fiesta con Álvaro y Patricil, esta última apareció con un montón de amigas (unas ocho) y un tipo polaco bastante majo.
Tras los primeros momentos incómodos, (las odiosas rondas de besos), la gente empezó a desinhibirse, (casualmente al mismo ritmo que saciaban su sed), y en algún momento de la noche alguna de las chicas que acababa de conocer sacó su cámara de fotos. Como hubiera hecho cualquiera, salí en las fotos junto al resto de gente, pensando que servirían de recuerdo de una noche curiosa. Por cierto, entre tanto una de las chicas nos preguntó a Álvaro y a mí que si teníamos Tuenti… imaginad mi cara. La música estaba demasiado alta como para hacerla conocedora de mis teorías sobre la privacidad en Tuenti (esas con las que os suelo aletargar aquí).
Hasta aquí todo medianamente normal, una noche de Jueves más.
El hecho es que hoy, llego a casa después del trabajo y, veo un mensaje en el MSN de una compañera de universidad que me dice que ha visto una foto mía con una amiga suya en Tuenti. No conozco a ninguna amiga de mi compañera de universidad… entonces, en un ejercicio de compleja deducción, conecto los puntos y… ¡claro! alguna de las de anoche es amiga de mi compañera.
Y aquella chica ha subido las fotos de anoche a Tuenti (en menos de 12 horas). Y yo que no tengo Tuenti no puedo ver la foto, ni puedo saber si tengo cara de gilipollas o no, (probablemente la tenga). Y no es la primera vez que ocurre, soy consciente de que en Tuenti habrá decenas de fotos mías sobre las cuales no tengo ningún control. Y, creedme, no tengo nada que ocultar pero me gusta tener control sobre mi privacidad, y forma parte de mi privacidad tanto mi información personal como las fotos en las que salgo…
¿A vosotros no os asustan un poco estas cosas? ¿Soy un paranoico? Recordad que cuando subís una foto a Tuenti, estáis cediendo todos los derechos sobre la foto a dicha empresa.
Quizás todo esto sea un problema pasajero. Todo cambio implica una espacio temporal de incertidumbre, de limar las asperezas que impiden que el sistema ruede. Quizás solo sea necesario tiempo para que la gente empiece a valorar su privacidad, para que comprendan lo que implica colgar una foto suya (o de otro) en Internet. Pero… a mí de momento me resulta un tanto incómodo.