jävi escribió esto un rato antes de cenar:
Este post es parte del ciclo de colaboraciones. Os recuerdo que podéis seguir enviando colaboraciones a mi correo, (en el menu de la derecha).
Escrito por: Ramón (Raccord)
¿Euskadi y España?
Hace un par de meses viajé a casa de una compañera de clase en Guipúzcoa. Habíamos sido muy amigos durante el curso, y que coño, la echaba de menos. Soy lo bastante viejo como para ir donde quiera, pero no lo suficiente como para hacerlo sin dar explicaciones a mis padres; así que les comenté que iba a Euskadi.
“Ten cuidado” me dijeron “no hables de política ni des tu opinión de nada. Y cuidado con la ropa que lleves” Me pareció tan ridículo, que pensé que mis padres tenían comido el tarro con las visiones apocalípticas de la COPE, y estaba convencido de que no pasaría en ninguna familia más .Una noche, ya con ella, se lo comenté y se empezó a partir de risa. Ella cuando vino a Madrid a estudiar, sus padres (euskaldunes pero igual de sobre protectores) le habían dicho poco más o menos lo mismo.
Mientras estuve en su pueblo, todo el mundo fue encantador conmigo, hablamos de política (en castellano, aunque algunos no lo hablasen desde primaria, sólo para no marginarme) y no noté ninguna tensión. Mi amiga; “abertzale” tampoco ha tenido ningún problema en Madrid. Tiene amigos españolistas, fachas y del PP (entre los que no me incluyo, por dios) y tan feliz. Me acuerdo que lo primero que le dije, antes de que nos presentaran fue; “¿oye y tú; eres de la ETA?” nos reímos y amigos desde ese día.
Los miedos, odios y prejuicios entre territorios de nuestro país, pertenecen a otra generación. Nosotros ni excluimos, ni hacemos distinción entre “nosotros y los demás”. Y que quien de nosotros imita determinadas fobias, en mi opinión, lo hace por lo mismo que una preadolescente se maquilla; para parecer mayor. Da igual de donde sea alguien que le aceptaremos si es buena persona y le daremos la espalda si es un cabrón. Con todo el sentido común que dicen nuestros mayores que nos falta.
Por eso, en mi opinión, es ridículo que sigamos debatiendo sobre cosas que sólo interesan a los políticos y a los viejos. Hablar desde posiciones nacionalistas se convertirá cada vez más en algo vacío de contenido, si en el futuro todos tendremos amigos de todos los lados (y sentirnos, por tanto, de todas partes) y sobretodo porque tendremos problemas más importantes de los que preocuparnos. Que con tanto himno, tanto símbolo nacional y tanta polla, se nos echa el calentamiento global encima y quizás lleguemos tarde.