jävi escribió esto un rato antes de comer:
Una vez más me voy a tomar la libertad de citar (por enésima vez) a Alfredo de Hoces en “Fuckowski, Memorias de un Ingeniero”. Y es que estas navidades me regalaron la edición impresa del libro y hoy acabo de terminar de releerlo, (me lo he ido dosificando hasta ahora). Aprovecho para recomendaros que leáis el libro, y es que todos a quienes se lo he recomendado y lo han leído (que son más de 1, de 3 y de 5), me han confesado haberlo disfrutado casi tanto como yo.
En esta ocasión os cito una parte de uno de los últimos capítulos “I.T. Pito del Sereno”, que a mi parecer resume perfectamente cual es la realidad del alumnado en las escuelas de Ingeniería en las universidades Españolas:
El director de mirada joven prosiguió:
-Uno de nuestros análisis iniciales reveló que el 99.5% de alumnos con expediente brillante son borregos mediocres que jamás se dan cuenta de si aquello que les exigen hacer es una memez o no, que no piensan por ellos mismos, que presuponen a sus superiores el don de la verdad absoluta, que se autoculpabilizan de todo, y que son capaces de estudiar quince horas al día simplemente por miedo al fracaso, porque “así funcionan las cosas”. Acaban devorados por las consultoras, son el perfil ideal. Los mandan a marear la perdiz al cliente y ellos no se dan ni cuenta. ¿Cree usted que un cliente, en su ignorancia tecnológica, sería capaz de concluir que está pagando una millonada por cuatro chavales sonrientes con expediente de sobresaliente, por cambiarle los colorcitos de la página web? No, sobre todo cuando los cuatro chavales sostienen, porque de hecho están convencidos de ello, que están “desarrollando un proyecto de reestructuración de cascade style sheets para adaptar los estilos subyacentes a la usabilidad de la quinta generación y así posicionar el producto a la cabeza del mercado”. Y encima, como son unos mantas, pues tardan cien horas que se le cobran al cliente, y todos tan contentos. Así va el país…
Joder. Oír hablar a ése tío era como oírme hablar a mí mismo. Quería más.
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